Cuando no hay ganas, no hay que tirar de la cuerda.

No tengo ganas de que mi humor cambie cada media hora,
No tengo ganas de ser la puntera de éste juego en escena,
No tengo ganas de luchar con el aire,
con un prototipo deseable.
No tengo ganas de tirar de la cuerda por miedo a que se corte.

Todos mis actos siempre fueron de buena fe, pero cuando no hay ganas de no caer en ciertas tentaciones, es cuestión de mentalizar una imagen de lo que pensás que es y "el resto" se viene solo en picada.

Prefiero ser así, que me entiendan de a ratos, que me admiren de a ratos.
Cuando me llegue una mejor corazonada sé que voy a tomar buenas decisiones.

Buenas noches y hasta luego.

Comentarios

Entradas populares