Imperfectamente lindo.
¿Qué sería de los labios si no existiera ese bache, el centro perfecto, entre el labio superior y el inferior de la nariz?.
Cada hombre, si se observa con tal exactitud, se logra admirar unas líneas perfectas, un volumen distinto a los demás, y los tuyos... ¡dios mío! ¡tu bache es, imperfectamente lindo! como un señuelo con boca de arquero.
Quizá si no existiera dicha característica, buscaría otra excusa para no dejar de admirarte, a mi total discreción...
Quizá si no existiera dicha característica, buscaría otra excusa para no dejar de admirarte, a mi total discreción...
©Aguirre, Sandra.


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