Tu ternura.
Tu ternura está quemando mi estupidez, ya quemó mis gritos que nunca gastó mi turbio corazón.
Se me soltó el pudor de ésta cruz y cada vez tengo ideas más atrevidas y negras.
Los buenos estímulos ya se me acabaron y por eso me encadenaron a tu bella ilusión.
Como un polizón viajas en mi corazón hundiendo tus sueños en mi mente.
Quién te dá la dicha de tus sueños, pedís amor y complicidad y la puertas de tu cielo no están abiertas a mi dios, porque las heridas de mi ser salpican tu maquillaje.
Algo en vos empezó a asustarte, y tu boca de humo se fuma mi temblor ese perfume de dolor, soplando las cenizas por los ojos, con tanto humo el fuego de tu corazón no me ve.
Adorando a tu dios, un pirata guapo, un boludito de la luna que te pinta moda de colores que se apagan con el sol, un pirata de amor fugaz y promesas que va a venir por vos y nada va a cambiar.
Pero estás acostumbrada a comer luces que no brillan, rodeada de grandeza de pieles de hombres con sueños luminosos.
Cuánto tiempo más vas a estar esclavizando tu soledad.
Tomando de más para embellecer a tu cruel amor, para vengar sueños que no pueden cumplir las promesas piratas.
Pero tu desconfianza culpa a tu ángel guardián que para vos es el más tonto, porque el no admite que tus labios invoquen a tu soberbia libertad.
©Anónimo.
Se me soltó el pudor de ésta cruz y cada vez tengo ideas más atrevidas y negras.
Los buenos estímulos ya se me acabaron y por eso me encadenaron a tu bella ilusión.
Como un polizón viajas en mi corazón hundiendo tus sueños en mi mente.
Quién te dá la dicha de tus sueños, pedís amor y complicidad y la puertas de tu cielo no están abiertas a mi dios, porque las heridas de mi ser salpican tu maquillaje.
Algo en vos empezó a asustarte, y tu boca de humo se fuma mi temblor ese perfume de dolor, soplando las cenizas por los ojos, con tanto humo el fuego de tu corazón no me ve.
Adorando a tu dios, un pirata guapo, un boludito de la luna que te pinta moda de colores que se apagan con el sol, un pirata de amor fugaz y promesas que va a venir por vos y nada va a cambiar.
Cuánto tiempo más vas a estar esclavizando tu soledad.
Tomando de más para embellecer a tu cruel amor, para vengar sueños que no pueden cumplir las promesas piratas.
Pero tu desconfianza culpa a tu ángel guardián que para vos es el más tonto, porque el no admite que tus labios invoquen a tu soberbia libertad.
©Anónimo.

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