Esta es la historia de una mujer que se decía así misma: necesito madurar sentimentalmente.
Esta mujer tenia en su interior un árbol que crecía lleno de sentimientos cálidos... Como fruto de ello lo que obtenía como corazón era un limón. Si! un hermoso limón que con el paso de sus sentimientos fue creciendo mas y mas, paso por sus colores mas lindos llenos de vida, empezó con un verde olivo, que luego se fue entrelazando a manchones sutiles con pigmentos amarillos, ya que por el brillo de su interior, esas zonas eran las que mas iluminadas estaban.
Hasta que finalmente su madurez llego y comenzó a expresarse en si esos divinos poros de su cascara.
El limón estaba jugoso y lleno de vida, lleno de lo que ella admiraba, el amor... Era el momento, el momento en el que tenia que regalar la mitad del limón a quien lo cuidara y plante en su interior, para que estén unidos y jamas se disecara.
Una luz divina apareció en el camino, ahí fue el momento que contemplo los ojos de aquel y decidió tajar.
Le dio la mitad de su limón , él lo tomo con cálidas manos y lo guardo en su interior, como ella espero, era el fin perfecto para su corazón de limón.
Ambos tenían un medio limón de corazon. Danzaron juntos en sueños, las hojas brotaron y cambiaron de estación, cayeron y volvieron a crecer, pera JAMAS el limón se seco.
Hasta que ese ángel que ella creyó tener a su lado, decidió exprimir el medio limón que le había dado. Y para ella conservar el limón que tenia , ya no tenia sentido seguir teniéndolo en su interior, ya no necesitaba de ese limón si su otra mitad no pertenecía a nadie.
©Sandii Aguirre

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